Two-Minute Teaching

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In the first 25 years of St. Francis Parish, the number of parishioners grew, the school grew, and the neighborhood grew. The population continued to moved north of the city, and German Catholics found themselves settling in the area known as Williamsburg around Burleigh Street. In the days of horse and buggy, this was a long distance from St. Francis Church, especially for children who attended St. Francis School. The Catholic residents there began to ask for a church of their own.

The resident Catholics hoped that the Capuchins would establish another parish in the Burleigh neighborhood. But the Capuchins were hesitant due to the financial burdens and the wish of the archbishop that the church be in the hands of diocesan clergy. A priest from St. Boniface Church, Fr. Koetting, visited the neighborhood in preparation for a new church. But when insufficient funds were raised, Milwaukee Bishop Katzer asked the Capuchins to assume responsibility for the new church.

A piece of property on the corner of 2nd and Burleigh Streets was purchased in 1901, and ground was broken for the new St. Elizabeth Church, dedicated to one of the patrons of the Secular Franciscans. In 1995, St. Elizabeth Church was given to the archdiocese for its plan for black Catholic ministry and renamed St. Martin de Porres.

EspaƱol:

En los primeros veinticinco años de la Parroquia de San Francisco, el número de feligreses crecía, la escuela crecía, y el vecindario crecía. La población continuaba moviéndose al norte de la ciudad, y los Católicos Alemanes se encontraron instalándose en el área conocida como Williamsburg cerca de la calle Burleigh. En los días del caballo y el buggy, era una distancia larga hasta la Iglesia de San Francisco, especialmente para los niños que asistían a la escuela de San Francisco. Los residentes católicos allí comenzaron a pedir por su propia iglesia.

Los católicos residentes esperaban que los Capuchinos establecieran otra iglesia en el vecindario de Burleigh. Pero los Capuchinos estaban indecisos debido a las cargas financieras y el deseo del arzobispo de que la iglesia estuviera en las manos del clero diocesano. Un sacerdote de la Iglesia de San Bonifacio, el Padre Koetting, visito el vecindario en preparación para una nueva iglesia. Pero no había suficiente interés, y el Obispo Katzer de Milwaukee les pidió a los Capuchinos asumir la responsabilidad de una nueva iglesia.

Una parte de la propiedad en la esquina de las calles segunda y Burleigh fue comprada en mil novecientos uno, y el suelo fue roto para la nueva Iglesia de Santa Isabel, dedicada en nombre de uno de los patrones de los Franciscanos Seglares. En mil novecientos noventa y cinco, la Iglesia de Santa Isabel se dio a la arquidiócesis para el plan del ministerio a los Afroamericanos y fue renombrada la Iglesia de San Martín de Porres.