First Sunday of Lent

Homily / March 10

The First Sunday of Lent always features the story of Jesus’ temptation in the desert by the devil. But today’s story of the temptation in the desert comes from Luke which offers just a little difference from the Gospels of Mark and Matthew. At the very end of today’s Gospel, Luke writes “When the devil had finished every temptation, he departed from Jesus for a time.”

 “For a time.” The Spanish translation puts it even a little stronger. In English, it says, “until the hour would come.” The other Gospels end this story talking about how the angels came and took care of Jesus. But not the Gospel of Luke. He leaves us hanging, knowing that this is not the end of the devil’s work. The devil, in Luke’s Gospel, is just taking a break until the next right time comes along.

And isn’t that true for our lives? That last little bit of the Gospel reminds us of how temptation is so present to us; if we resisted temptation once, be careful. Don’t celebrate too hard, because it’s coming back! Amen? And we need to have the strength to resists it again when it comes our way. Temptation has an evil way, an insidious way of finding us when we are most vulnerable; temptation has a way of knowing the weakest area in our life.

Remember the first question that is asked of parents when they bring a child for baptism? “Do you reject Satan and all his works and all his empty promises?” It is important right from the start of our life in the Church to declare our intention to reject Satan and the temptations that life gives us. And it is important that, time and time again, at every baptism, maybe everyday, we recommit ourselves to living by the words of Jesus and not fall victim to the temptations of our life.

I think of the life of the comedian Robin Williams who was a recovering alcoholic for over 20 years. He thought that he had alcoholism licked after 20 years, right?, only for him to fall into drunkenness once again. Our spiritual life is like that: it’s exactly when we think that life is good and we’ve got everything under control that we slack off and temptation finds a way into our lives when our guard is down.

I still remember LaShandra McDonald who went through the RCIA program here about five or six years ago. She told me that every day, she wakes up and plays the Gospel song “Order My Steps” as her prayer for God to keep her on the right path and not let temptation pull her away. We all need that daily prayer so that we don’t give in to temptations.

The season of Advent contains readings with the message, “Be alert! Stay awake!” But they could be words just as important for Lent. Jesus lived a life just like ours; his temptation is our temptation. Let’s pray that we can be as faithful and strong in the face of temptation as he was.

Español:

El primer domingo de Cuaresma siempre ofrece la historia de cuando Jesús fue tentado en el desierto por el diablo. Pero hoy, la historia sobre la tentación en el desierto viene de Lucas quien ofrece justo una pequeña diferencia de los evangelios de Marcos y Mateo. Al fin del evangelio de hoy, Lucas escribe “El diablo se retiró de él, hasta que llegara la hora.”

“Hasta que llegara la hora.” Los otros evangelios terminan esta historia hablando de como los ángeles vinieron y cuidaron de Jesús. Pero no el evangelio de Lucas. Nos deja colgando, sabiendo que no es el fin del trabajo del diablo. El diablo, en el evangelio de Lucas, está tomando una pausa hasta que llegue el próximo momento adecuado.

¿No es eso verdad acerca de nuestras vidas? Ese último pedacito del evangelio nos recuerda de como la tentación está tan presente en nosotros; si resistimos la tentación una vez, cuidado. No celebren demasiado, ¡porque regresará! ¿Amén? Y necesitamos tener la fuerza para resistirla otra vez cuando venga a nosotros. La tentación tiene una manera mala, una manera insidiosa de encontrarnos cuando somos más vulnerables; la tentación tiene una manera de saber el área más débil en nuestras vidas.

¿Recuerdan ustedes la primera pregunta que se hace a los padres en el bautismo de un bebé? ¿Renuncian ustedes a Satanás, y todas sus obras, y todas sus seducciones?” Es importante desde del comienzo de nuestra vida en la Iglesia declarar nuestra intención a rechazar a Satanás y las tentaciones que la vida nos da. Y es importante que, una y otra vez, en cada bautismo, quizás cada día, comprometernos otra vez a vivir según las palabras de Jesús y no caer víctima a las tentaciones de nuestra vida.

Pienso sobre la vida del cómico Robin Williams quien era alcohólico recuperado por más que veinte años. Pensaba que habia derrotado su alcoholismo después de veinte años, ¿sí?, solamente para él caer en embriaguez otra vez. Nuestra vida espiritual es como eso: es exactamente cuando pensamos que la vida es buena y tenemos todo bajo control que nos aflojamos y la tentación encuentra una abertura en nuestras vidas cuando nuestra guardia está baja.

Todavía, recuerdo a LaShandra McDonald quien fue candidato en el programa de RICA hace cinco o seis años atrás. Me dijo que cada día, amanece y escucha el canto Góspel “Ordena Mis Pasos” como su oración para Dios mantenerla en el camino correcto y no permitir la tentación alejarla. Todos nosotros necesitamos esa oración diaria para que no cedamos a la tentación.

La temporada del Adviento contiene las lecturas con el mensaje, “¡Estén alertos! ¡Mantengan despiertos! Pero esas pudieron ser palabras igualmente importantes para la Cuaresma. Jesús vivía una vida justo como la nuestra; su tentación es nuestra tentación. Oremos para que podemos ser tan fieles y fuertes en la cara de tentación, así como era Jesús.