Christmas

Homily / Christmas

Christmas is all about presents. Now, I’ll bet that didn’t expect to hear that from a priest at Mass for Christmas, did you? But when I say that, I’ll also bet that you’re thinking of presents that are gifts – presents. No. I’m talking about presence – presence. I hope you’re able to spell and can follow this homily!

Christmas is all about presence – the presence that God wanted to have with us. Of all the ways that God could have saved us, the last thing that practically anyone thought of was a little baby. But God wanted not only to be with us, but to be like us, to share in our life completely.  And that is the task that God leave us – to be present to others.

Think of how important someone’s presence was to you at a time when you most needed it: to remind you that you are still loved, that you are not alone even when you felt alone. Because of Christmas, we must be present to others so that they know that they are not alone; so that they know that someone is there to share in their life. As wild as it sounds, we must be the presence of God for them.

So go and be the best present ever: be that presence of peace in your family where hard feelings abide; be that presence of comfort to someone who has suffered the death of a loved one; be that presence of selfless love to someone who is hurting. And in doing so, you bring Christ to birth time and time again. Because Christmas is all about presents, and the best present you and I can give is to be present to others who needs us. Merry Christmas! I hope you get lots of presents this Christmas, and I hope you are a presence of God all throughout the year!

Español:

La Navidad es todo acerca de los regalos. Ahora bien, le apuesto que usted no espera escuchar esto viniendo de un  sacerdote, justamente en la misa de Navidad, ¿si? Pero cuando lo digo, le apuesto  también que está pensando en los regalos. No, yo estoy hablando de la presencia. ¡Espero que puedan deletrear y seguir esta homilía!

La Navidad es todo acerca de la presencia – la presencia que Dios quería tener con nosotros. De todas las maneras en que Dios pudiera salvarrnos, la última cosa de que prácticamente nadie pensaba, era un pequeño bebe. Pero Dios quería no solo estar con nosotros, sino ser como nosotros, compartir en nuestra vida completamente. Y eso es la tarea que deja con nosotros – para estar presentes para  los demás.

Piensen en lo importante que fue para usted la presencia de alguien en un tiempo cuando mas la necesitaba: para recordarle que todavía es amado, que no esta solo, aun cuando se siente solo. Debido a la Navidad, debemos estar presentes a los demás para que ellos sepan que no estan solos; que alguien está allí para compartir en su vida. Asi de rebelde como suena, nosotros debemos ser la presencia de Dios para ellos.

Entonces, vayan y sean el mejor regalo de todos: sean esa presencia de paz en su familiar donde fuertes sentimientos existen; sean esa presencia de comodidad para alguien que ha sufrido la muerte de un ser querido; sean esa presencia de amor desinteresado para alguien que experimenta dolor. Y en hacer eso, ustedes dan a luz a Cristo una y otra vez. Porque la Navidad es todo acerca de los regalos, y el mejor regalo que nosotros podemos dar es nuestra presencia a los que nos necesitan. ¡Feliz Navidad! ¡Espero que ustedes reciban muchos regalos esa Navidad, y espero que ustedes sean la presencia de Dios todo el año!