Third Sunday of Easter

Homily / April 15, 2018

I woke up on Thursday morning to hear a story that Pope Francis acknowledged a grave mistake on his part in his recent visit to Chile.  He had dismissed some of the local complaints about sexual abuse by a priest and the bishop covering up the allegations.  In re-visiting the case, the Pope realized that he had made a huge mistake in treating the issue lightly which angered the people of Chile.  He is working now to both address the sexual abuse in Chile and to make amends for his horrible oversight. 

If we’re looking for a worse example of a mistake, we get it in the first reading today.  Peter confronts the Jewish people for the crucifixion of Jesus in harsh, clear terms; he says, The author of life you put to death!  It would be hard to find a greater mistake than that. 

Everyone makes mistakes, sometimes HUGE mistakes.  But it’s what we do with it afterward that makes all the difference.  Do we learn from our mistakes, or just return to make the same mistake over and over again?  I see both sides of the coin played out in the lives of the incarcerated men from the Chaney Center who come to work here on weekends.  Some men show every sign that they’ve learned from their mistakes, while others don’t give you much hope that they’ll turn their life around once they’re released.

Holy Week and Easter teach us that death is not the end.  Resurrection and new life get the final word in the story of our lives.  And the same is true when it comes to mistakes in our lives.  We can get stuck in the consequences of our mistakes, or rise out of them to do better in the future.  And that’s Peter’s offer to the people of Israel.  They don’t need to remain in the mistake of their actions; Peter offers them forgiveness and newness of life by believing in Jesus. 

The same is offered to us by God.  Even after terrible mistakes on our part, God’s promises to be with us.  The message of that first reading is that God is not going away!  One of Jesus’ messages in these Easter readings is: “I will be with you always.”  Always.  Remember the Easter story of Jesus asking Peter three times “Do you love me?”  What a moment of reconciliation and love that was, especially after Peter’s denial of Jesus.  Jesus does the same for us.

Maybe I’m the eternal optimist.  I’m coming to recognize and appreciate the optimist in me.  I’m so positive that I can make a good time out of a funeral!  But the news of today, the news of Easter is even more positive.  God is always with us, God will not leave us, even after our most horrible mistakes.

Español:

Desperté en la mañana del jueves para oír una historia la cual, el Papa Francisco reconoció haber sido un grave error de su parte en su visita más reciente a Chile.  El paso por alto algunas de las quejas acerca del abuso sexual por parte de un sacerdote y del Obispo encubriendo las acusaciones.  Estudiando el caso más cuidadosamente, el Papa se dio cuenta de haber cometido un enorme error en tratar este asunto a la ligera, lo que enojo a la gente de Chile. Él ahora está trabajando para enmendar su error y enfrentar el abuso sexual en Chile y así hacer las paces por su falta de supervisión.

Si estamos buscando el peor ejemplo de un error, lo tenemos en la primera lectura de hoy.  Con palabras claras y duras, Pedro enfrenta a la gente judía para la crucifixión de Jesús:  dice, ¡El autor de la vida, usted condenó a la muerte!  Pudiera ser difícil a encontrar un error más grande que eso

Todas las personas cometen errores, a veces errores ENORMES.  Pero es lo que hacemos después lo que hace la diferencia.  ¿Aprendemos nosotros de nuestros errores, o volvemos a cometer el mismo error una y otra vez?  Yo veo ambos lados de la moneda en las vidas de los encarcelados del Centro Chaney, quienes vienen aquí para trabajar los fines de la semana.  Algunos hombres muestran todos los signos que han aprendido de sus errores, mientras que otros no nos mucha esperanza y van a volver a lo que eran sus vidas cuando sean sido liberados.

La Semana Santa y La Pascua nos enseñan que la muerte no es el fín.  La resurrección y la nueva vida reciben la última palabra en la historia de nuestras vidas.  Y lo mismo pasa cuando se trata de los errores en nuestras vidas.  Podemos quedar atrapados en las consecuencias de nuestros errores, o salir de ellos para hacer mejor en el futuro.  Y eso es la ofrenda de Pedro a la gente de Israel.  Ellos no necesitaban permanecer en el error de sus acciones; Pedro les ofrece el perdón y la nueva vida por creer en Jesús.

Lo mismo es ofrecido a nosotros por Dios.  Aun después de los errores terribles de parte de nosotros, Dios nos promete estar con nosotros.  El mensaje de esa primera lectura es que ¡Dios no va a desaparecer!  Uno de los mensajes de Jesús en estas lecturas pascuales es “Estaré con ustedes siempre.”  Siempre.  Recuerdan ustedes la historia pascual de Jesús preguntando a Pedro tres veces “¿Me amas?”  Qué momento de reconciliación y amor, especialmente después de la negación de Pedro de Jesús.  Jesús lo hace lo mismo para nosotros. 

Quizás soy un eterno optimista.  Estoy comenzando a reconocer y apreciar el optimista en mí.  Soy tan positivo que ¡puedo hacer de un funeral un buen tiempo!  Pero las noticias de hoy, las noticias de la Pascua son aún más positivas.  Dios está siempre con nosotros.  Dios no va a desaparecer, aún después de nuestros errores más horribles.