Fifth Sunday of Easter

Homily / April 24 2016

Fr. Manuel Williams is pastor of a predominantly black Catholic church in Birmingham, Alabama.  He was here in Milwaukee a few years ago and spoke about black Catholic spirituality.  He talked about some of the characteristics of black Catholics, and one that I remember is joy.  That doesn’t seem like such an earth-shattering revelation.  But when we take into account the history and suffering of black people in America, it is amazing that joy is even possible.  Despite hard times that most of us can’t even imagine, nothing can dampen the joy of many black Catholics, and we are blessed to see that in so many fine people here at St. Francis.

One picture that we get of the disciples in the Easter readings is their joy in spreading the Word of God, even in the face of opposition and persecution.  There was something about the message of Jesus and the power of the Holy Spirit in them that made them continue, even when they encountered imprisonment and rejection.  Not only did they continue, but they had this positive attitude, even a joy when they had to suffer for the sake of the Gospel.

The example of many black Catholics and the example of the early disciples is the challenge for all of us from the readings today.  In the first reading, the disciples tell the early believers, “It is necessary for us to undergo many hardships to enter the kingdom of God.”  I can appreciate the honesty of a statement like that.  Our faith is not something that comes free and easy.  One of those difficult experiences that we might consider today is the experience of rejection.  Because if there is one psalm that is the Easter psalm it is Psalm 118, “This is the day that the Lord has made.”  The psalm continues to say, “The stone which the builders rejected has become the cornerstone.”  That, of course, refers to Jesus Christ.  But it is an encouragement for us in our times of rejection as well.  If anything, it is a lesson that rejection is a normal and even healthy experience of life.  Everybody experiences rejection at some time in their life, amen?  But if we hold on to our faith in God, if we truly believe that God is with us even in the difficult moments of life, we will find joy.  We will find ourselves to be something of a cornerstone ourselves by enduring and learning from the rejection and trials of our life.

“It is necessary for us to undergo many hardships to enter the kingdom of God.”  There is a movie about teenager cheerleading entitled “Bring It On”.  No, I didn’t see it!  But the title has a cockiness about it that describes our faith in the face of difficulty.  We find a strength and a joy in enduring the trials of our life.  For we have our God who walks with us.  Bring it on!

Español:

El Padre Manuel Williams es el párroco de una iglesia ubicada en  Birmingham, Alabama, en la cual la comunidad afroamericana es predominante. Hace pocos años  estuvo aquí Milwaukee y hablo acerca de la espiritualidad católica-afroamericana.  Hablo acerca de algunas características de los católicos afroamericanos y una de las que más recuerdo es la alegría.  Eso no suena como una revelación tan sorprendente; pero, cuando pensamos en la historia y el sufrimiento de los afroamericanos en América, es asombroso que la alegría sea aún posible.  A pesar de los tiempos duros que muchos de nosotros no podemos imaginar, nada puede apagar la alegría de muchos católicos afroamericanos, y somos bendecidos al verlo en tantas excelentes personas que vienen aquí en San Francisco. 

Una imagen que tenemos de los discípulos en las lecturas pascuales es su alegría en compartir la Palabra de Dios, aún ante la cara de la oposición y la persecución.  Había también, algo acerca del mensaje de Jesús y el poder del Espíritu Santo en ellos que les hizo continuar, aun cuando se encontraban con la encarcelación y el rechazo y, es importante mencionar que  no solo continuaban, sino que además tuvieron esa actitud positiva, y mantuvieron la  alegría cuando tuvieron que sufrir por el bien del  evangelio.

El ejemplo de los católicos afroamericanos en conjunto con los primeros discípulos representa un desafío para todos nosotros de las lecturas hoy.  En la primera lectura, los discípulos les dicen a los primeros creyentes, “Hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.”

Puedo apreciar la honestad de una declaración como esa.  Nuestra fe no es algo que viene gratis ni fácil.  Una de las experiencias que consideramos hoy es la experiencia del rechazo.  Porque si hay un salmo que es el salmo pascual, es el  Salmo dieciocho, “Este es el día en que el Señor ha actuado.”  El salmo continúa y dice: “La piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal.”  Eso, por supuesto, se refiere a Jesucristo.  Y esto, representa un aliento para nosotros en nuestros tiempos de rechazo.  Si hay algo que se puede decir es que el rechazo es normal y también una experiencia saludable de la vida.  Cada persona experimenta el rechazo en algún tiempo de su vida, ¿amen?  Pero si mantenemos nuestra fe en Dios, si verdaderamente creemos que Dios está con nosotros aún en los momentos difíciles de la vida, encontraremos la alegría.  Nos encontraremos entonces a nosotros mismos capaces de hacer  algo de una piedra principal para soportar y aprender del rechazo y las dificultades de nuestra vida.

“Hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.”  Hay una película acerca de porristas o animadoras, titulada ¡Dale!  / Bring it on!  ¡No, yo no la vi!  Pero el titulo tiene un engreimiento acerca de eso que describe nuestra fe ante la cara de la dificultad.  Encontramos una fuerza y una alegría soportando las dificultades de la vida.  Pues tenemos a nuestro Dios que camina con nosotros.  ¡Dale! / Bring it on!